El milagro de la vida

Hace un mes exactamente nació mi sobrino Pablo, el único hombre de mi familia en dos generaciones. Aunque tengo más sobrinas fue hasta con Pablo que estuve día a dia viviendo al lado de mi hermana la espera, y lo he visto prácticamente cada dia de su vida. Aunque al principio los bebes parece que no hacen más que dormir, llorar y comer, veo que es una personita con un carácter exigente. Reconoce mi voz. Es el único bebé que he cargado antes de los tres meses, porque anteriormente me parecía que antes de los tres meses eran demasiado frágiles, y aunque he tenido la oportunidad en contadas ocasiones, ya lo he tenido la oportunidad de arrullarlo que sensación tan indescriptible. Definitivamente vivir el crecimiento de un bebé día con día es una maravilla.

La naturaleza.

En el último mes nuestro pais ha estado sufriendo a causa de fenómenos naturales, desde enjambres sísmicos, hasta intensas lluvias por sistemas de alta presión, a consecuencia de esto, han colapsado puentes, rios se han desbordado, cerros se han desplomado, y me pregunto cuanto le llevará poder recuperarse de todo esto?


En medio de las intensas lluvias vino a mi memoria la historia del Puente de los Esclavos (ubicado en el oriente del pais). Cuenta la leyenda (que me la contó mi abuelita) que en tiempos de la colonia este puente fue construido por el diablo a petición de un trabajador de una finca a cambio de su alma, pero justo antes de llevárselo el trabajador lo logró engañar y no se llevó su alma, y el diablo se enojo tanto que quito de una piedra en un extremo del puente, y cada vez que intentaban colocar la piedra esta siempre se caia.


La realidad es que el puente existe, fue construido a partir de 1592 y sigue en pie. Así luce (foto tomada prestada del sitio www.guatemalabella.com)







Así lucia el puente el pasado miercoles 12 de octubre: (foto tomada de www.s21.com.gt)



No cabe duda que las costrucciones ahora las terminan mas rápido pero duran muy poco... :-(

Todo es cuestión de perspectiva...

Si solo estuviera la silla, talvez alguien pensaría que está rodeada de arbustos; pero si vemos con mas detalle ese punto negro con rojo al lado de la silla soy yo... al ojo diría que la sillita tiene unos 4 metros de alto ...

Por cierto los invito a que visiten Santo Domingo del Cerro en la entrada a Angitua Guatemala, un lugar en medio de la naturaleza, rodeado de mucho arte... eso si, vayan con suficiente tiempo para que disfruten de la vista, los jardines, las esculturas y la comida.



Excusas

Ese hábito de buscar excusas para todo. Desde hace un mes estamos en medio de la reparación del aire acondicionado, y francamente que tema tan cansado; tan sencillo que sería que la empresa que le da mantenimiento al equipo y se le encomendó el cambio sugerido por ellos para corregir de una vez por todas las deficiencias detectadas asumiera la responsabilidad y terminara el trabajo de una vez por todas; pero no, solo excusas son
* Que si el agua tuvo interrupción y al regresar hubo sobrecalentamiento
* Que si el gas no fue suficiente y provocó que se congelara
* Que si el sarro saturó el serpentín
Luego de pasar casi 15 días sin aire acondicionado y escuchar como tres veces que "ahora sí, ya está listo", sigo escuchando que el equipo queda en observación.

Llegando al cuarto piso.

De manera simbólica escuche en algún lugar que alguien estaba a punto de llegar al cuarto piso, y se referían a que estaba por cumplir 40 años, y luego de escucharlo caí en la cuenta que cada día yo también me acerco mas y mas a los temidos cuarenta, y eso implica llegar a más de la mitad de la vida recorrida (por supuesto que solo en base a los promedios de vida en este país).

Después de asimilar el numerito me puse a pensar en las cosas que quisiera hacer antes de llegar a los 40, y son muchísimas, pero una muy particular es “aprender a bailar”, y a veces me pregunto: ¿para qué?, si no soy de las que esta cada fin de semana de fiesta, y las poquísimas veces que he tenido que ir a alguna, pues no soy de las que sale a bailar, ni lo fui antes y menos ahora, que con la edad creo que entre la seriedad y la timidez y pasar la vergüenza de ponerme a hacer algo en lo que no soy buena (bailar) prefiero permanecer sentadita observando, pero bueno, pienso que sería un reto el aprender, porque siempre he considerado tener dos pies izquierdos, y tal vez me ayudaría con esto de la timidez.

Y pensar en lo que me gustaría hacer, me lleva rápidamente pensar en lo que no haría, y creo que se relacionada con la altura, rápidamente pienso en el rapel, escalar y toda actividad que como consecuencia me separe más de un metro del nivel del suelo y que además dependa de cuerdas. Aunque debo confesar que parece algo fantástico, emocionante y un liberador de estrés, creo que cada día mi temor a las alturas se ha incrementado más y más.

En fin aunque faltan casi seis peldaños para llegar, veremos que me da tiempo de hacer antes de soplar cuatro velitas, si digo cuatro porque veo más práctico soplar una por década que una por cada año vivido, eso sería estropear el pastel con tanto agujero… jejeje.

Solo viviendo...

A dónde se fue la vida?
A casi un mes del nacimiento de mi nuevo sobrino, me doy cuenta que la vida se nos pasa mas rápido de lo creía. Tengo una semana para terminar de organizar los detalles del baby shower, y al paso que vamos, cuando sienta ya estaremos celebrando su primer año.
Necesito bajar un poco las revoluciones y detenerme a sentir.

Una medalla especial

Aunque no soy una deportista de alto rendimiento, he tratado, en la medida de lo posible de colaborar cuando hay eventos deportivos a beneficio de alguna entidad; al principio la idea de la medallita que nos entregaban era una motivación, porque quiera o no se siente bien que le entreguen a uno un reconocimiento sencillo por terminar algo.

Este domingo 19/06/2011 fue la competencia a beneficio del Instituto neurológico de Guatemala, y al finalizar a diferencia de la tradicional medalla, nos entregaron un trabajo realizado por los pacientes de la institución, algunos recuerditos tenían la manita de un niño dibujada, en mi caso era un corazón pintado con el nombre de la persona que lo preparó. En la nota estaba la edad de la persona que lo pinto, y decía 21 años, esto me hizo reflexionar, porque hay personas que a esa edad aún nos como niños de 6 años, y hacen su mayor esfuerzo por avanzar cada día y aprender; me doy cuenta que las cosas no son tan graves como a veces sentimos. En fin, esta ha sido una medalla muy especial, aquí les comparto la imagen.