Al cumplirse ya treinta y tres años del terremoto de 1976, algunos dicen que no aprendimos la lección, y me parece que aunque el terremoto fue hace mas de 30 años, ciertamente no aprendemos la lección. Año con año al llegar la época lluviosa, suceden deslizamientos en laderas de barrancos o en montañas, que ahora están habitadas por personas de pocos recursos, ocasionando tragedias familiares. Por supuesto que no tengo la solución al problema de la vivienda, pero es lamentable escuchar en las noticias todos los desastres que ocurren por habitar terrenos declarados "no habitables, por el riesgo que corren". El terremoto del 1976 fue algo devastador para todo el país, afectando a mas de ¾ partes del país, murieron miles de guatemaltecos (no millones porque creo que no éramos tantos en esa época). La experiencia de ese terremoto es algo que no recuerdo, por mi corta edad al momento del mismo, creo que fue algo afortunado que ocurriera en la madrugada, ya que las familias se encontraban reunidas.
Actualmente los niños en diferentes centros de estudios hacen ejercicios de simulacros de sismos, para organizarse y tratar de estar a salvo y conservar la calma. En muchas empresas también se hacen los simulacros para poder evacuar las instalaciones en de la manera más rápida y ordenada posible. Afortunadamente cada cambio de estación tenemos temblores fortísimos y hay algunos volcanes que se mantienen en actividad, así esperemos que la tierra se mantenga liberando toda esa energía, y no nos vuelva a tocar un terremoto de esas magnitudes.
Si recuerdo los terremotos de El Salvador, los que ocurrieron en el 2001, el 13 de enero, y 13 de febrero, aunque no estaba directamente allí para el primero, recuerdo al llegar el domingo 14, la inseguridad que se sentía, ver en los supermercados, como la gente se abastecía de víveres, sentir a cada momento las réplicas de los terremotos, porque la tierra no daba tregua, y seguía sacudiéndonos. Era impresionante ver que las montañas se habían mudado hacia las carreteras, y lo normalmente era un viaje de 4 horas despacio, para esas fechas eran hasta 9 horas poder viajar de San Salvador a Guatemala.
¿Y tu recuerdas alguna experiencia de este tipo?