Llegando al cuarto piso.

De manera simbólica escuche en algún lugar que alguien estaba a punto de llegar al cuarto piso, y se referían a que estaba por cumplir 40 años, y luego de escucharlo caí en la cuenta que cada día yo también me acerco mas y mas a los temidos cuarenta, y eso implica llegar a más de la mitad de la vida recorrida (por supuesto que solo en base a los promedios de vida en este país).

Después de asimilar el numerito me puse a pensar en las cosas que quisiera hacer antes de llegar a los 40, y son muchísimas, pero una muy particular es “aprender a bailar”, y a veces me pregunto: ¿para qué?, si no soy de las que esta cada fin de semana de fiesta, y las poquísimas veces que he tenido que ir a alguna, pues no soy de las que sale a bailar, ni lo fui antes y menos ahora, que con la edad creo que entre la seriedad y la timidez y pasar la vergüenza de ponerme a hacer algo en lo que no soy buena (bailar) prefiero permanecer sentadita observando, pero bueno, pienso que sería un reto el aprender, porque siempre he considerado tener dos pies izquierdos, y tal vez me ayudaría con esto de la timidez.

Y pensar en lo que me gustaría hacer, me lleva rápidamente pensar en lo que no haría, y creo que se relacionada con la altura, rápidamente pienso en el rapel, escalar y toda actividad que como consecuencia me separe más de un metro del nivel del suelo y que además dependa de cuerdas. Aunque debo confesar que parece algo fantástico, emocionante y un liberador de estrés, creo que cada día mi temor a las alturas se ha incrementado más y más.

En fin aunque faltan casi seis peldaños para llegar, veremos que me da tiempo de hacer antes de soplar cuatro velitas, si digo cuatro porque veo más práctico soplar una por década que una por cada año vivido, eso sería estropear el pastel con tanto agujero… jejeje.

2 comentarios:

Café (con tostadas) dijo...

mirá, soy una convencida de que las cosas que nos gustaría intentar tenemos que probarlas!

Al final, qué importa si no te sale perfecto? qué importa si no lo hacés en público?

Aunque sea sólo para darte el gusto de bailar un rato frente al espejo o jugando en la cocina, creo que vale totalmente la pena hacer la prueba de aprender a bailar, así que...

Vamos Ceci!!!! a mover el cuerpín! ;)

Ceci dijo...

Gracias por los animos Café, ya casi me estoy convenciendo de intentar aprender, ya te contaré como termina este tema.

Saludos!