Accidentes con zapatos de tacón...

Los lunes tienen algo, todo mundo saca su vehículo, tengo que correr y madrugar mas para lograr llegar a tiempo al trabajo, y cuando uno ya tiene resuelto lo de la hora de entrada y parece que todo va bien, se me ocurre salir al medio día y zaz... que se me rompe el tacón del zapato. Y por si no me creen, aquí les muestro la evidencia:


Me pregunto, ¿cuál es la probabilidad de que se le rompa el tacón del zapato? En toda mi vida que he utilizado zapatos con tacon, esta es la tercera vez que me sucede.

La primera recuerdo que estaba en la universidad, era un día en que llevaba mi equipo de dibujo, ya saben regla T, escuadras, papel A2, en fin, tuve la brillante idea de irme de tacones, con todo ese equipo y recibiendo la dichosa clase de Dibujo Técnico en el 4to nivel de un edificio, y que se me quiebra el tacón, justo al ir subiendo las gradas, me toco pasar la clase como flamenco, y lo peor, al finalizar bajar todas esas gradas, y caminar casi 800 metros hacia la parada de bus con el tacón roto por la mitad, mencioné que en esa época vivía en un 4to nivel de un edificio, pues si, ya se imaginarán que cuando logré llegar a mi casa y quitarme los mugrosos tacones rotos, casi que llevaba la pierna acalambrada del esfuerzo...

La segunda, esto fue peor, resulta que era mi primer trabajo y dentro de las cosas que tenía asignadas era dar cursos de capacitación, pues bien, me enviaron a mi primer curso, y era en el piso 16 de un edificio, era invierno, y justo al bajar del bus por no meterme en un charco, me pare con el tacon en la orilla de la banqueta y pude sentir hasta en cámara lenta como se quebró el tacón, pues nada, que no tenía ni dinero que pasar a comprar otros zapatos, y lo mas importante tenia apenas 15 minutos para llegar al piso 16 de un edificio a tres cuadras de donde sucedio el mencionado incidente. Por una jugada extraña del destino, justo ese día que yo llevaba roto el tacón, el elevador estaba fuera de servicio, porque se habia dañado algo por la lluvia, y estaba deshabilitado; y si, adivinaron, me tocó subir los 16 niveles por las gradas de emergencia, impartir por 3 horas el dichoso cursito de pie, bajar nuevamente por las gradas de emergencia, y allí si, llamé a mi hermana para que llegara por mi, realmente ya no aguantaba la pierna.

Y la tercera vez, hoy, empece a sentir algo extraño al caminar, como si estuviera caminando sobre arena, y como ya tengo suficiente experiencia en este tipo de percances, me paré a revisar el zapato, y parecía todo bien, pero el siguiente paso lo di con mas cuidado, y de nuevo, pude sentir como se quebraba parcialmente el tacón, e inmediatamente traté de no apoyar mas el pie, pero igual, ha quedado inservible el zapato. La única ventaja es que ahora tenía zapatos de repuesto en el trabajo, parece que ya aprendí la lección.

Y digo yo, será que todas las mujeres han pasado este tipo de accidentes con los zapatos de tacón? o ¿seré yo?

2 comentarios:

July dijo...

Ja ja ja, que mala pata Ceci :)
en fin tomàtelo tranquila y sonrìe!
a todas nos ha pasado, yo recuerdo una vez que se me rompio el tacòn y me urgìa llegar a la U, si me retrasaba perdìa graduarme antes de vacaciones... asì que crees que hizo Diosito? justo en frente mio puso un zapatero, asì que ahi mismo compuse mi zapato y zaz lleguè a tiempo y logrè graduarme!

Ceci dijo...

Hola July,
Uno recuerda esas anécdotas con humor y se rie luego, pero no me negarán que en el momento si se las ve uno negras para salir del apuro.
Que por cierto por donde andabas que encontraste el zapatero en tu camino, trataré de que la próxima vez que me suceda andar por alli....jejeje

Saludos !