Con usted aprendí todo.

Con usted aprendí el significado del amor, porque mas que besos y abrazos, es cuidar, proteger, guiar y corregir; recuerdo perfectamente las épocas en que me enfermaba y usted siempre estuvo allí para darme la medicina a media noche, para cuidarme de la fiebre, para llevarme a consultas y tratamientos, para cuidar de mi alimentación.

Con usted aprendí el significado de la confianza, porque recuerdo las veces en que me asignaba tareas que yo creia que no podia realizar, y recuerdo que me decía, yo se que puede y sé que lo va a hacer bien, la confianza que tuvo en mi me ha ayudado día con día, porque se que soy capaz y por dificil la tarea, lo podré realizar.

Con usted aprendí el significado de trabajar con calidad, porque recuerdo esas lecciones de tejido, en las que por querer terminar rápido no hacia las cosas de la manera que me había indicado, y luego cuando me revisaban el tejido, veía como me deshacian todo el tejido que no cumplia los estandares previamente pactados, y me decía enrolle, y si protestaba me decía "si sigue protestando le deshago más".

Con usted aprendí el significado de creatividad, porque podía imaginar aquel vestido que a su corta edad hizo para su perra de un vestido de fiesta de la abuelita.

Con usted aprendí el significado de la responsabilidad, porque sabía que si me asignaba una tarea esta tenía que ser realizada bajo sus parámetros de tiempo.

Con usted aprendi el significado de paciencia, porque sé que aunque era algo molestona, si que me tenía paciencia, antes de que sacara corriendo, o me lanzara una bola de masa o lo que tuviera cerca...

Con usted aprendí a seguir instrucciones, porque recuerdo las veces que me empezaba a enviar a la tienda a comprar algo, y se me olvidaba el mandado exacto y regresaba a casa con otra cosa, o no iba a donde me había enviado, el resultado que me mandara con las cosas de vuelta, y a hacerlo de acuerdo a las instrucciones iniciales.

Con usted aprendí que en esta vida tenemos que aprender a hacer de todo, porque incluso en las ocasiones que intentó que aprendiera a cocinar, siempre me decía, aunque no le guste, tiene que aprender para la vida. Pero hoy le digo que si aprendí, aunque en esos lejanos años parecía que no ponía atención, pero si aprendí, claro que nadie tiene su sazón, pero tuve una excelente maestra.

Con usted aprendí que mis hermanas son mi sangre y tengo que velar por ellas, cuidarlas y respetarlas, y no importa lo que nos enfademos, somos sus hijas y eso es suficiente para llevarnos bien y querernos.

En fin son tantas cosas que aprendi de usted, y en los pocos años que estuvo conmigo dejaron una huella para toda mi vida. Hoy que es el aniversario de su nacimiento lo celebro, y agradezco a Dios la oportunidad que me dio de ser su hija.

¡Gracias Mami, y Feliz Cumpleaños!

2 comentarios:

Clara dijo...

Que bonitas palabras Ceci, no cabe duda que una mama mas maravillosa era imposible.

Ceci dijo...

Gracias Clara!
Fuimos muy bendecidas!